Cornus sanguinea 'Wintersun'
El Cornejo sanguino provee un espectáculo para la vista, gracias al increíble e intenso color rojo anaranjado de sus tallos, especialmente durante el invierno. Como todas las plantas de Cornejo, el cornejo sanguino tremendamente robusto y resistente, pudiendo cultivarse en suelos realmente pobres y en cualquier clima. Tiene un porte arbustivo, que puede alcanzar los 3 metros de altura con los años y gracias sus coloraciones durante todo el año, hace que sean plantas ideales para decorar nuestros jardines o terrazas. Si lo podamos con regularidad, su tamaño se queda en unos 180 cm de altura, pudiendo alcanzar 2 metros de anchura.
Sus hojas caducas, también varían de color según las estaciones, de un vede intenso a los típicos colores rojizos de otoño. Sus flores ligeramente perfumadas y de color blanco, una vez polinizadas, darán paso a unas pequeñas bayas redondas, de color verde que a medida que avance la maduración tornarán a un color violeta oscura durante el verano. Estas bayas son un manjar para los pájaros y pueden servir de distracción para otros frutos rojos más apreciados.
Son ideales para combinar con otros cornejos de tallos amarillos y verdes, siendo un auténtico espectáculo para la vista tales combinaciones de color.
Cornus sanguinea 'Wintersun'
El Cornejo sanguino provee un espectáculo para la vista, gracias al increíble e intenso color rojo anaranjado de sus tallos, especialmente durante el invierno. Como todas las plantas de Cornejo, el cornejo sanguino tremendamente robusto y resistente, pudiendo cultivarse en suelos realmente pobres y en cualquier clima. Tiene un porte arbustivo, que puede alcanzar los 3 metros de altura con los años y gracias sus coloraciones durante todo el año, hace que sean plantas ideales para decorar nuestros jardines o terrazas. Si lo podamos con regularidad, su tamaño se queda en unos 180 cm de altura, pudiendo alcanzar 2 metros de anchura.
Sus hojas caducas, también varían de color según las estaciones, de un vede intenso a los típicos colores rojizos de otoño. Sus flores ligeramente perfumadas y de color blanco, una vez polinizadas, darán paso a unas pequeñas bayas redondas, de color verde que a medida que avance la maduración tornarán a un color violeta oscura durante el verano. Estas bayas son un manjar para los pájaros y pueden servir de distracción para otros frutos rojos más apreciados.
Son ideales para combinar con otros cornejos de tallos amarillos y verdes, siendo un auténtico espectáculo para la vista tales combinaciones de color.