Estos arbustos de Viburno Charles Lamont destacan por su preciosa floración de invierno, ya que son los primeros viburnos en despertar del reposo invernal, de ahí que también sean conocidos como Viburno de invierno. Como el resto de arbustos de este género son muy resistentes, capaces de tolerar suelos pobres y exposición al pleno sol en climas cálidos, además de tener un porte compacto de unos 2,5 metros de altura, por lo que es ideal para cultivar casi en cualquier lugar de España. Esta variedad proviene del cruce entre Viburnum plicatum Grandiflorum y Viburnum farreri, reuniendo lo mejor de cada progenitor. Son arbustos de hoja caduca, con bonitas hojas lanceoladas de bordes aserrados y que durante la primavera presentan unos tonos verdes bronceados que irán cambiando hasta los intensos tonos rojos y púrpuras a partir de otoño.
Y sin duda su atributo más famoso es su floración invernal, de colores blancos y rosados cuyas flores tienen una característica forma tubular, siendo un espectáculo para la vista.
En el norte de Europa, es frecuente ver estos arbustos combinados con Cornejos.
Estos arbustos toleran climas cálidos pero no la sequía, por lo tanto, durante los meses de más calor se deben regar frecuentemente.
Estos arbustos de Viburno Charles Lamont destacan por su preciosa floración de invierno, ya que son los primeros viburnos en despertar del reposo invernal, de ahí que también sean conocidos como Viburno de invierno. Como el resto de arbustos de este género son muy resistentes, capaces de tolerar suelos pobres y exposición al pleno sol en climas cálidos, además de tener un porte compacto de unos 2,5 metros de altura, por lo que es ideal para cultivar casi en cualquier lugar de España. Esta variedad proviene del cruce entre Viburnum plicatum Grandiflorum y Viburnum farreri, reuniendo lo mejor de cada progenitor. Son arbustos de hoja caduca, con bonitas hojas lanceoladas de bordes aserrados y que durante la primavera presentan unos tonos verdes bronceados que irán cambiando hasta los intensos tonos rojos y púrpuras a partir de otoño.
Y sin duda su atributo más famoso es su floración invernal, de colores blancos y rosados cuyas flores tienen una característica forma tubular, siendo un espectáculo para la vista.
En el norte de Europa, es frecuente ver estos arbustos combinados con Cornejos.
Estos arbustos toleran climas cálidos pero no la sequía, por lo tanto, durante los meses de más calor se deben regar frecuentemente.
Planta en maceta de 2 L.